¿Qué es una constelación?

Conflicto de definiciones

Qué es una constelación según la RAE

Cualquier persona a la que se le pregunte ¿Qué es una constelación? Responderá con algo similar a la definición que da la Real Academia Española:

Conjunto de estrellas que, mediante trazos imaginarios, forman un dibujo que evoca una figura determinada.

Y no es de extrañar que sea ésta la definición, pues históricamente es la correcta.

Está en la propia naturaleza del ser humano ordenar, clasificar, imaginar, fabricar y, en mi opinión, jugar; ese Homo Ludens, del que habla Johan Huizinga en su libro del mismo nombre publicado en 1938, no sólo se divierte compitiendo en lo físico, sino en lo intelectual, en lo creativo e imaginativo, este juego es consustancial a la cultura humana.

En las cuevas de Lascaux, al sur de Francia, podemos encontrar lo que quizá sea la representación más antigua (17300 años) del firmamento en forma de pinturas rupestres. En ellas queremos imaginarnos la constelación de Tauro y una representación de las Pléyades. 

Nos hemos fijado en el firmamento desde que el ser humano es ser humano, hemos jugado a unir estrellas con líneas imaginarias. Hemos fantaseado viendo en esas líneas osos, jirafas, cangrejos, ríos, dioses, muchos dioses, incluso barcos, sextantes y compases.

Nos maravillamos con las historias que encierran esas representaciones de héroes, bestias extraordinarias, guerreros, princesas, reyes y reinas soberbias, pastores del firmamento, todo un imaginario nacido de las extraordinarias conexiones neuronales de nuestros cerebros. 

Cada cultura, cada pueblo, ha imaginado, y lo sigue haciendo a día de hoy, fantasías que han ayudado y ayudan a memorizar porciones de cielo. Ya sea para seguir el paso de un calendario anual de agricultura, de las crecidas de un río o para describir con la mayor precisión posible la trayectoria de un bólido que surca el cielo en segundos.

Y esta es la función práctica de las constelaciones, dividir el cielo en porciones reconocibles para situar dentro de sus fronteras los distintos objetos celestes con los que nos podemos topar.

Definición de constelación por la IAU

Sin embargo la Unión Astronómica Internacional (IAU) da la siguiente definición:

Una constelación se define por los límites que ocupa en el cielo (indicados por las coordenadas celestes) y no por el patrón de estrellas que da nombre a dicha constelación, pues dicho patrón puede tener múltiples representaciones.

Traducción: la constelación no es el dibujo que imaginamos sino todo el espacio que ocupa (y algo más, como veremos a continuación). Esta redefinición no es baladí, pues nace de la necesidad de establecer unos límites a las constelaciones y poder asignar los nuevos descubrimientos celestes a una constelación u otra, ya que dichos descubrimientos toman el nombre de la constelación en la que ocurren.

Constelaciones y Asterismos

fig.1
fig.2

En estas dos imágenes (fig.1 y fig.2) podemos observar la constelación de Andrómeda, ésta se define por los límites de color rosado y abarca la zona sombreada en azul.

Esta constelación en concreto toma su nombre del mito que representa el dibujo formado por la unión imaginaria de un número de estrellas que alguien en un momento indeterminado de la historia de la antigua Grecia quiso relacionar con la hija de Cefeo y Casiopea.

Por hablar con un poco más de propiedad, estos dibujos son lo que la IAU define como asterismos.

En ambas figuras está representada la misma constelación pero con asterismos diferentes. En la fig.1 podemos ver el asterismo que dibujó la IAU (en realidad fueron E. J. Delporte y Gaston Coutrez) y en la fig.2 podemos ver la que simplificó Wil Tirion y que probablemente sea la que más os suene.

Historia

Prolegómenos

Límites para Orión. J.E. Bode, Uranographia 1801

Johann Elert Bode (1747-1826) fue el primer astrónomo que introdujo los límites o fronteras a las constelaciones en su Uranographia de 1801. Como podemos ver en la imagen adjunta, se muestra la figura de Orión y los límites de la constelación.

Posteriormente Karl Ludwig Harding (1765-1834) mantuvo los mismos límites pero eliminó las figuras simbólicas en su Atlas Novus Coelistis (Gottinga, 1822).

John Herschel (1792-1871) intentó crear unos nuevos límites para las constelaciones utilizando cuadriláteros esféricos, esto provocaba que algunas estrellas pasasen a formar parte de otra constelación, lo que hizo que dicho sistema no fuese popular.

Atlas Novus Coelestis, Karl Ludwig Harding

Hubo intentos posteriores de establecer estos límites pero no fue hasta que Benjamin Apthorp Gould (1824-1896) dio con la clave en su Uranometria Argentina (1877). En dicho atlas, del hemisferio sur, presentó unos límites para las constelaciones usando meridianos de ascensión recta y paralelos de declinación correspondientes a la precesión de 1875.0 (época).

Si aún albergáis dudas con respecto a la importancia de “parcelar” metódicamente el cielo habéis de saber que una precisa demarcación es importante para el correcto posicionamiento de meteoros, el estudio de estrellas variables y la observación de novas entre otras.

La solución

Este problema con los límites de las constelaciones fue tratado en el Congreso Internacional de la IAU de 1925 que se llevó a cabo en Cambridge. En dicho congreso Eugène Joseph Delporte (1882-1955) presentó un estudio preliminar que fue aprobado siéndole encargado un estudio completo para presentarlo en el congreso de 1928 en Leiden.

Las líneas maestras que se auto impuso Delporte para la creación de los límites de las constelaciones se basaban en:

  • Los límites deberían ser definidos matemáticamente respecto a una época determinada.
  • Debían desviarse lo mínimo posible de las líneas que se podían encontrar en los atlas de aquel momento.
  • Evitando en la medida de lo posible que las estrellas pasasen de una constelación a otra.
  • Y por último que las estrellas variables ya catalogadas preservasen su nombre.

El texto y el atlas presentado por Delporte fue aprobado en el congreso de Leiden en 1928 y su trabajo publicado en francés por Cambridge University Press en 1930.

Original de Delporte con la delimitación de UMa y CVn

Conclusión

Las constelaciones son los límites establecidos por la IAU que dan origen a las 88 constelaciones con las que parcelamos el cielo y que manejamos a nivel internacional. Los asterismos son aquellas uniones de estrellas que forman las distintas representaciones imaginarias que pueblan el firmamento y que dependen de cada cultura, pueblo o región de nuestro planeta Tierra.

Podéis encontrar en este enlace las 88 constelaciones que adoptó la unión Astronómica Internacional en 1930.

Imagen de portada

La imagen de portada que acompaña a esta entrada se trata de una versión coloreada de la representación que hizo Johannes Hevelius de la constelación de Aquila.

Prodromus Astronomiae fue publicado póstumamente por su mujer Catherina Elisabetha Koopman Hevelius circa 1690 y se componía de tres libros; destacando Firmamentum Sobiescianum sive Uranographia, el atlas celeste que creó Hevelius incluyendo 53 constelaciones, de las cuales diez las creó él mismo y de esas, 7, se conservan hoy en día.

En esta lámina se nos presenta la constelación de Aquila y la obsoleta Antinous (Antínoo). Ésta constelación fue creada por el emperador Adriano en 132 e.c. y representa a Lucius Cassius Dio, amante de Adriano.

En el trabajo de Delporte, Antínoo, fue descartada como constelación y su área fue integrada en Aquila.

Notas
Cuando hablo de época me estoy refiriendo a las coordenadas calculadas para la precesión de un momento concreto. Es decir, debido al tercer movimiento de la Tierra, la precesión de los equinoccios, las estrellas aparentan moverse con respecto a una rejilla de coordenadas fija. Un ejemplo sencillo lo tenemos con la estrella polar, Cinosura.
Esta estrella tiene unas coordenadas 2h31m51,39s +89º15’51,5” para la época J2000.0, sin embargo, en el momento de redactar este artículo en el año 2021 las coordenadas ajustadas a la precesión del año 2021 son 2h58m47,03s +89º21’17,3”. Y todo esto tomando en cuenta que las estrellas tienen su propio movimiento en el espacio.
Las estrellas variables se nombran con una letra, dos letras o una letra seguida de una serie de números, pero siempre seguido del genitivo de la constelación en la que se encuentra dicha estrella.
Ejemplos:

R Coronae Borealis, YZ Ceti, V603 Aquilae

De ahí la importancia de intentar no cambiar dichas estrellas de constelación puesto que cambiarían su nombre también. 

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Sobre esta publicación

Edita: El Nocturnario®

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  • Mario López

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